¿Leer nos hace mejores personas? ¿Potencia la inteligencia? 6 beneficios que nos ayudan a comprender el valor real de leer.

¿Leer nos hace mejores personas? La pregunta que volvió viral una discusión cultural
En septiembre de 2025, una declaración de la influencer María Pombo encendió las redes sociales: “Creo que hay que empezar a superar que hay gente a la que no le gusta leer. Y encima no sois mejores porque os guste leer”. Sus palabras no solo defendían el derecho a no ser lector, sino que atacaban directamente un pilar del imaginario colectivo: la supuesta superioridad moral de quien devora libros. Pero, ¿tiene razón? ¿Es la lectura solo un accesorio de estatus o realmente transforma nuestra calidad humana?

Desde Kariangelys Escribe, vamos a intentar alejarnos del elitismo intelectual para preguntarnos, con honestidad y rigor, qué hay de cierto en esta promesa de mejora personal a través de las páginas. No se trata de coleccionar títulos en una estantería para lucirlos en Instagram (como meros objetos de decoración aspiracional), sino de entender cómo el acto de leer —ese ejercicio silencioso y casi anacrónico en la era del scroll infinito— impacta en nuestra estructura social, cognitiva y emocional.
Así que analicemos mientras exploramos 7 beneficios interesantes de leer:
1. Lejos de la trampa del prestigio, la lectura amplía tu mente: el beneficio cultural que no se ve

¿Cultura o postureo? Históricamente, la lectura ha sido un símbolo de distinción. Como bien señala la sociología, poseer libros y el hábito de leer construye lo que Pierre Bourdieu llamó «capital cultural». En este sentido, Pombo toca una fibra sensible: a menudo, la lectura se usa como una medalla de superioridad, un marcador de clase que separa a los «cultos» de los «ignorantes». Sin embargo, reducir la lectura al estatus es ignorar su función más vital. El problema no es el libro, sino el uso que hacemos de él. Si leemos para sentirnos superiores, hemos fallado en la lección más básica de la literatura: la humildad ante la inmensidad de la experiencia humana.
Pero el beneficio real no es el estatus. Es la comprensión. Y de ese modo la UNESCO defiende que los libros son vehículos de entendimiento y tolerancia. Y, por tanto, son herramientas fundamentales para el diálogo entre culturas y la construcción de sociedades más inclusivas. Leer nos expone a otras realidades, otros contextos y otras formas de vida. Y eso reduce prejuicios.
2. La lectura entrena tu empatía: el beneficio emocional más poderoso
Si hay un argumento sólido para defender que la lectura nos «mejora», es su capacidad para entrenar la empatía. La psicología denomina «teoría de la mente» a la habilidad de comprender los estados mentales ajenos, y la ficción literaria es su mejor campo de entrenamiento. Al leer una novela, no solo recibimos información; nos vemos obligados a inferir intenciones, sentir el dolor de un personaje que no existe y habitar realidades que nunca pisaremos. Estudios publicados en Science demuestran que quienes leen ficción literaria puntúan más alto en pruebas de identificación de emociones ajenas. No es que el libro te haga «bueno» por arte de magia, es que te hace más consciente de que el otro —ese extraño— tiene una vida tan compleja y válida como la tuya.
3. La lectura fortalece el cerebro: el beneficio cognitivo comprobado

Desde una perspectiva educativa, los beneficios son indiscutibles. La lectura profunda —esa inmersión que requiere atención sostenida— modifica físicamente nuestro cerebro, aumentando la materia gris en áreas vinculadas al lenguaje y la cognición. Un estudio longitudinal con más de 10.000 participantes reveló que los niños que leen por placer muestran un mejor desempeño cognitivo y una salud mental más sólida en la adolescencia. Pero aquí viene la crítica: en un mundo que nos empuja a la productividad constante, ¿leemos para ser más inteligentes y competitivos, o leemos para recuperar nuestra capacidad de pensar por nosotros mismos? El verdadero beneficio de la lectura no es acumular datos, sino desarrollar un pensamiento crítico que nos permita cuestionar, incluso, lo que estamos leyendo.
4. La lectura reduce el estrés: el beneficio invisible para la salud mental
En la era de la ansiedad, la lectura emerge como un acto de resistencia. Se ha comprobado que solo seis minutos de lectura pueden reducir el estrés en un 68%, un efecto superior al de caminar o escuchar música. Durante la pandemia, los libros fueron para muchos un escudo contra la soledad y los pensamientos negativos. La lectura nos ofrece un «cansancio curativo», una pausa necesaria en la sociedad del rendimiento. Es un refugio donde el tiempo se detiene y la urgencia desaparece.
Sumergirse en un texto permite desplazar la atención fuera de las preocupaciones inmediatas y entrar en un estado de concentración sostenida que reduce la activación fisiológica asociada al estrés. Un estudio clásico realizado por la Universidad de Sussex encontró que unos minutos de lectura pueden disminuir significativamente los niveles de tensión emocional, produciendo un efecto de relajación comparable al de otras técnicas de manejo del eestrés.
5. Leer y su impacto en la memoria, atención y reserva cognitiva
Diversas investigaciones en neurociencia y psicología cognitiva han mostrado que la lectura no es una actividad pasiva, sino un ejercicio complejo que estimula múltiples procesos mentales de forma simultánea. Leer exige recordar personajes, anticipar argumentos, relacionar ideas previas y sostener la atención durante períodos prolongados. Este esfuerzo cognitivo continuo actúa como una forma de entrenamiento cerebral que fortalece la memoria de trabajo y la capacidad de concentración. En personas mayores, este efecto adquiere una relevancia particular. Mantener hábitos intelectuales como la lectura se ha asociado con una mayor reserva cognitiva, es decir, con la capacidad del cerebro para resistir o retrasar los efectos del deterioro neurológico. No se trata de una protección absoluta, pero sí de un factor que puede contribuir a preservar la autonomía mental durante más tiempo.

Incluso en fases tempranas de enfermedades neurodegenerativas, la lectura puede desempeñar un papel relevante. La estimulación cognitiva regular ayuda a mantener activas las redes neuronales implicadas en la memoria y el lenguaje, lo que puede ralentizar el ritmo de deterioro funcional en trastornos como el Alzheimer o el Parkinson. En este sentido, leer no cura, pero sí sostiene y ejercita la mente, del mismo modo que la actividad física mantiene la movilidad corporal.
6. ¿Sabías que incluso en el sueño leer tiene un impacto interesante?
Otro aspecto menos visible, pero igualmente significativo, es la relación entre lectura y sueño. La lectura antes de dormir, especialmente en formato impreso, favorece la transición hacia estados de relajación mental al reducir la exposición a estímulos digitales y facilitar la desconexión cognitiva. Investigaciones sobre higiene del sueño sugieren que esta práctica puede mejorar la calidad del descanso y facilitar la conciliación del sueño, independientemente del contenido del libro. Así, leer no solo fortalece la mente durante el día, sino que también contribuye a restaurarla durante la noche.
Entonces, ¿leer nos hace mejores personas? La respuesta es un sí con matices. Leer nos brinda herramientas: más vocabulario para nombrar nuestro dolor, más empatía para entender el ajeno y más criterio para no ser manipulados. Pero la virtud moral no viene en el papel; viene en lo que decidimos hacer con ese conocimiento. María Pombo tiene razón en algo: nadie es \»peor por no leer. Pero quien no lee se priva de una de las formas más profundas de conexión humana y autodescubrimiento. En Kariangelys Escribe, creemos que la lectura no debe ser una obligación elitista, sino una invitación a ser más plenos, más críticos y, sobre todo, más humanos. Y tú, ¿lees para saber más o para sentir mejor?
Por:
Kariangelys Escribe
Referencias
Pombo, M. (2025). Declaraciones sobre la lectura en TikTok. Recogido en El Español.
Bourdieu, P. (1984). La distinción: Criterios y bases sociales del gusto.
UNESCO (2017). Mensaje Día Mundial del Libro.
Kidd, D. C. & Castano, E. (2013). Reading literary fiction improves theory of mind. Science.
LiveHappy. ¿Leer ficción nos hace mejores personas?
Healthline. Benefits of Reading Books: For Your Physical and Mental Health.
Sun, Y. J., Sahakian, B. J., et al. (2023). Early-Initiated Childhood Reading for Pleasure. Psychological Medicine.
Universidad de Sussex (2009). Estudio sobre la reducción del estrés y la lectura.
Alonso-Arévalo, J., et al. (2020). Beneficios de la lectura sobre la salud y el bienestar.